
Podría
escribir durante mil horas esta noche (parafraseando
una versión corregida de Neruda) para intentar
contarles a todos lo que significó para nosotros,
el finalmente concretado viaje a Tokio (Japón)y
la transmisión del partido que por la Toyota Cup
jugaron Boca Juniors de la Argentina y Real
Madrid de España. Ascendí a una máquina de Lan
Chile el día viernes 24 de Noviembre a la hora
14.10 pero en realidad el viaje comenzó mucho
tiempo antes, cuando finalizaba la transmisión
del partido que Boca - Palmeiras jugaron en San
Pablo por la Copa Libertadores dije '' Ahora el
objetivo es la final del mundo '', hoy debo
sincerarme, aquella expresión fue la resultante
del éxtasis que provocaba Boca campeón de América
y nosotros como una de las siete radios
argentinas presentes, pero además, la íntima
convicción que el choque entre el campeón de América
y el de Europa se llevaría a cabo en Miami, todo
lo indicaba, era un secreto a voces, sin embargo,
cuando mediaba el mes de Julio las autoridades de
F.I.F.A. confirmaron a Tokio como la sede del mas
importante partido que el mundo del fútbol
ofrece año a año a nivel clubes. De cualquier
manera, en un total acuerdo entre todos los que
hacemos día a día Radio Cristal decidimos, al
menos, averiguar como era el tema. Allí comenzó
un larguísimo camino, las facturas telefónicas
son testigos de los llamados que debimos realizar
al departamento prensa de Boca Juniors, a la
Asociación Japonesa de futbol, a los
organizadores del evento (Toyota), a medida que
se acercaba la fecha los interrogantes aumentaban
y disminuía la posibilidad de encontrar
interlocutores que nos respondieran con
precisiones. Un mes antes, Boca Juniors nos
informó que la institución acreditaría a los
medios escritos y reporteros gráficos y que
Cable Visión (adquirió los derechos) lo haría
con radios y señales de TV en ese momento
comenzaron otros contactos, decenas de nombres de
secretarias y el de Pablo Schiapero,el gerente de
Marketing que estaba a cargo del tema, en un
viaje a la Capital Federal lo conocí
personalmente, el trato fue inmejorable pero.........los
japoneses autorizaban una estación de TV en
directo, otra en diferido, una radio trasmitiendo
en directo y otra en diferido, ¡se imaginan! una
radio pasando un partido de futbol en diferido,
los japoneses son muy amables, se muestran
siempre extremadamente dispuestos pero de fútbol
y de la pasión que despierta en el pueblo
argentino; Ni idea! Si cuento todas las gestiones
seria extenso y hasta aburrido, por eso voy a
concretar, en nuestro país se armó un gran lío
con las radios, Rivadavia adquirió los derechos,
Mitre, Continental y La Red no lo hicieron y a
traves de sus referentes despotricaron contra
Mauricio Macri, Grondona, FIFA, Toyota, etc, etc
etc, mientras tanto, nosotros esperábamos porque
teníamos muchas ganas pero nada de dinero. Una
semana antes terció Boca Juniors y aparecieron
las autorizaciones, a Rivadavia se sumaron Mitre
y Cadena 3 de Córdoba, Continental y La Red
convinieron tener un periodista en Japón y
seguir el partido des de la Argentina, mientras
tanto, nosotros seguíamos esperando, el jueves
23 de Diciembre Chiapero nos mandó un fax
escrito en inglés y solicitó lo entregue en
cuanto llegue a Tokio. Paralelamente debimos
ponernos de acuerdo con la agencia de viajes,
eran muchas las que ofrecían el viaje, por
supuesto buscamos la mas económica, por otro
lado gestionábamos el pasaporte (sería la
primera vez que subía a un avión) y le preguntábamos
a todo el mundo sobre como eran los trámites en
los aeropuertos y a los pocos que alguna vez
fueron a Japón los apabullábamos con preguntas.
Así llego el día que refiero al comienzo, el
viernes 24 de Noviembre llegué al aeropuerto de
Ezeiza acompañado por Leonardo Riehme y Rafael
Origlia, a las dos y diez minutos de la tarde el
avión levantó vuelo rumbo a Santiago de Chile
donde arribamos 1h 30' mas tarde, en el
aeropuerto de Santiago tenía que esperar otra máquina
de Lan Chile que a las 23.15 partiría rumbo a
Los Angeles con una pequeña escala en Lima (Perú),
durante esa espera pude oír a una joven que
hablaba en castellano con dificultad, le pregunté
si hablaba inglés y al responderme
afirmativamente le solicité me traduzca la nota
que Cable Visión nos había enviado para
presentar en Tokio, allí, en Chile me enteré
que hablaban muy bien de nosotros, que
solicitaban la colaboración de los organizadores
para que podamos desarrollar nuestra tarea, todo
muy lindo pero de plata, ni hablar!. Kara era el
nombre de la chica, retornaba de Córdoba donde
estuvo cuatro meses aprendiendo nuestro idioma y
viajaba hacia el estado de Virginia. Pasamos por
Lima y en solo 30' me quedó muy claro que ya no
está Fujimori y que el clima no es el mejor,
después los Angeles y en un avión increíblemente
grande de la empresa Thai llegue a Tokio a las
seis de la tarde (hora de allí) del domingo 26
de Noviembre, cuando descendí en el aeropuerto
de Narita ya era noche ( después comprobé que
en ésta época a los japoneses les llega la
noche a las 16.45 ) Mis primeros minutos del otro
lado del mundo sirvieron para comprobar la
majestuosidad que tiene Tokio por las noches, los
enormes edificios iluminados, los carteles, todo
es prácticamente imposible de describir con
palabras. El lunes 27 bien temprano, con mucho frío
en el cuerpo y escalofríos en el alma salí del
hotel (Shinagawa Prince) en la búsqueda de lo
que el destino tenía preparado para Radio
Cristal, cargaba dos bolsos en la riñonera la
nota recomendación, la autorización para
retirar la credencial de medio escrito y un
mapita con las líneas de trenes y subterráneos
-los taxis son inaccesibles para gente como uno -
por diez cuadras te cobran $ 100), cerca de las
diez de la mañana estaba parado frente al
majestuoso Hotel Okura donde funcionaba el centro
de prensa, en la puerta, estacionados, los autos
mas lujosos que pueda imaginar con sus
correspondientes choferes y como la antítesis de
esa imagen, aparecía yo, caminando con dos
bolsos en los hombros, sin corbata pero de saco
¡ Eso sí !. Ascensor mediante llegué al piso
que correspondía, en cada oficina había
carteles indicando la función de cada una, pasé
frente a la de medios escritos, respiré hondo e
ingresé en la de radio y televisión, me presenté
estrechando la mano de Julián Cohen, el nombre
que tantas veces había escuchado en los tiempos
de gestiones, allí lo tenía, estaba frente a
quién decidía nuestra suerte, primera
dificultad, hablaba solamente inglés, algunas
frases cruzamos antes que el señor convocara a
su secretaria para que le traduzca, me nombró
las radios autorizadas mirándome con gesto
adusto, era el momento de sacar las cartas que
creía tener en la manga, abrí uno de los bolsos
y luego de trabajar un poquito encontré la nota
de Cable Visión, mientras la leía yo trataba de
encontrar gestos que me permitan adivinar lo que
ven dría, el tipo leía inmutable, finalmente
dijo (traductora mediante) '' Chiapero conoce
perfectamente las reglas, no entiendo porque le
dió esto '' y terminó aconsejándome '' Comuníquese
con Boca Juniors y con Cable Visión para que envíen
un fax a la comisión organizadora y si estos nos
autorizan no habrá inconvenientes ''; cuando le
expliqué que en ese momento eran las 22.30 del
domingo en Argentina y que la gente de Boca
llegaba a sus oficinas a las 13 del lunes (una de
la mañana del martes en Tokio), el amigo Cohen
abrió sus brazos y muy grande sus ojos, levantó
las cejas y ese gesto resultó suficiente, ¡ Me
había despachado !. Fui hacia la oficina de
prensa escrita y luego de presentar la
certificación que portaba, rápidamente me
entregaron la credencial con mi fotografía, decía
Imagen Deportiva Revista, mi nombre completo y en
la parte inferior ''Press'', tenía en mis manos
el pasaporte para ingresar al estadio al día
siguiente pero.....como periodista escrito y yo
solo pensaba y me decía '' si vine hasta aquí
fue para relatar el partido, no para verlo
solamente '', antes de entregarme la credencial
me hicieron firmar tres hojas diferentes que solo
tenían obligaciones y pautas a cumplir por parte
de quien esto escribe,''No podrá portar cámaras
de video ni fotográficas, no podrá acceder a
otro lugar que no sea el designado por la
organización, no podrá realizar otra tarea que
no sea la especificada por la credencial que se
le otorga, no, no, no, no, el no cumplimiento
significaba: 1) Incautación de equipos - 2) Ser
retirado del estadio sin derecho a reclamo alguno.
3) En caso de extrema gravedad hasta ser detenido
por no respetar a quienes tenían derechos
adquiridos. Salí lo mas rápido que pude y en un
rato estaba sobre otro tren que me dejó a cinco
cuadras del estadio nacional (por supuesto que
esto lo supe después), mientras caminaba hacia
el escenario del evento tuve diálogos
imperdibles con varios japoneses que tal cual es
su costumbre o su cultura, enloquecían por
ayudarme, era una mezcla de japonés, inglés,
castellano, mímica y había que verle la cara a
uno de mis interlocutores cuando en mi
desesperación por hacerme entender le disparé
un ''falá english'', en ese camino encontré
también unos horribles pájaros como los cuervos
de aquí que emitían un impresentable sonido.
Cuando llegué al estadio se repitió la historia
del idioma pero con un agravante para mi, era la
hora 13 y los policías japoneses que montaban
guardia en cada una de las puertas de acceso me
repetían invariablemente '' Seventeen O' Clock
'' (estará bien escrito?), hasta las cinco de la
tarde no podía ingresar y si le hacía ver que
no entendía cruzaban sus brazos y formaban con
ellos una X, la misma que podía observarse en
los carteles que tenían dibujadas todas y cada
una de las credenciales. Rodeé el estadio, puse
la credencial en uno de los bolsos que a esa
altura pesaban cien kilos cada uno y en uno de
los codos del estadio encontré la última puerta,
me acerqué tímidamente al único policía que
estaba allí, lo saludé con una leve inclinación
de cabeza y le pedí permiso para llegar un par
de metros mas adelante, cuando dijo sí no lo podía
creer, saqué la filmadora familiar y comencé a
grabar algunas imágenes, cuando observé que el
vigilante no me prestaba demasiada atención fui
mas adentro y allí le pedí a un señor que
andaba haciendo no se qué tareas, me tome
algunas fotos, así es como hoy tengo una
fotografía donde aparezco sentado en el arco
donde al otro día Palermo marcaría los dos
goles y varias con distintos sectores del estadio
como fondo, al acomodarme para una de las fotos
aproveché para arrancar un poco de césped del
campo de juego que finalmente pude traer a la
Argentina. Cuando llegó la orden para que me
hagan salir, la filmadora y la cámara fotográfica
guardaban inolvidables testimonios, faltaba todavía
mucho tiempo para las cinco de la tarde, casi por
casualidad me enteré que a diez cuadras de allí
estaba el comercio llamado La 12 Bombonera donde
su dueño Jim vende todos los productos Boca, fui
a visitarlo, le regalé una fotografía en la que
estoy junto a Víctor Hugo Morales y puse un
calco de Cristal en la puerta de acceso, le compré
una bolsita para poner el césped del Nacional y
Jim como recompensa me regaló cuatro remeras,
una bufanda y una corneta con la que casi muero
al intentar hacerla sonar. A la hora 17 de ese
lunes 27 y cuando ya era noche en Tokio ingresé
oficialmente y autorizado al Estadio, ubiqué rápidamente
a Iroaki Arikawa (encargado de las instalaciones
telefónicas) que me llevó al lugar que tenía
designado, una vez que conocí el terreno de
trabajo para el día siguiente, bajé a la sala
de conferencias y junto a periodistas de todo el
mundo esperé la presencia de Carlos Bianchi pero
el técnico de Boca que ya había suspendido el
reconocimiento de la cancha, anunció que tampoco
habría conferencia de prensa, me dirigí al
campo de juego, cerca de las diecinueve
aparecieron los jugadores del Real Madrid, tuve
muy cerca al brasileño Roberto Carlos, al
portugués Luis Figo, a Raúl y al indiecito
Santiago Solari, hacía mucho frío y como mas
que un entrenamiento era solo un show para las cámaras,
retorné a la sala de conferencias esperando por
Vicente del Bosque responsable técnico del campeón
de Europa, se le realizaron solo cinco preguntas
y como fue un honor ser uno de los que preguntó
no sentí vergüenza en sacar la pequeña
filmadora para registrar la respuesta que me daba
Del Bosque, a la hora 22.45 y luego de viajar
nuevamente en tren llegué al hotel. El martes 28
me levanté muy temprano, la ansiedad se apoderó
totalmente de mi, no había cambiado la hora de
mi reloj porque las 12 horas de diferencia hacían
muy sencillo el cálculo, ese día en varias
oportunidades me trasladé imaginariamente a la
Argentina, pensaba y me respondía lo que estarían
haciendo en la radio a esa hora, imaginaba la
preocupación porque el último contacto lo había
realizado al llegar al hotel la noche anterior
cuando era la mañana del lunes aquí. Revisando
los papeles que había recibido descubrí que la
organización dispuso la salida de tres
colectivos reservados para periodistas, el Bus ''A''
salía rumbo al estadio desde el Hotel Okura a
las 16.15 y retornaba 30' después de la
conferencia de prensa que se brindaría luego del
partido. El bus ''B'' salía a las 16.45 desde el
Tokyo Hilton Hotel y el bus ''C'' partía a las
16.45 desde el Keio Plaza Hotel (donde estaba el
plantel argentino), desde el hotel donde yo
estaba no salía ningún micro, seguramente no
tenía nivel para alojar a periodistas (aclaro
que era un hotel sensacional de 39 pisos, 4
estrellas es cierto pero imagino como serán los
de cinco). Con esa información tuve la certeza
que ante la imposibilidad del taxi debería ir al
estadio en subte y en tren, preparé las cosas
que llevaría, sabía perfectamente que por
primera desde que relato fútbol sería revisado
lo que llevaban los periodistas a la cancha, en
un bolso puse un solo micrófono, los auriculares,
el teléfono genialmente preparado por Leonardo
Riehme, un grabador pequeño que me serviría
como retorno, una libreta de anotaciones y un par
de biromes. A la hora de salir me colgué la
credencial y pedí que la fuerza que todos los
que deseaban que la transmisión saliera,
confluyera para traerme la suerte que
indudablemente iba a necesitar. Llegué muy
temprano y cuando habilitaron el estadio ingresé,
el momento del control fue terrible, seguramente
pasaron solo segundos pero me parecieron horas,
mientras observaban mis elementos yo los miraba y
para mis adentros decía '' Sáquenme cualquier
cosa pero dejen el teléfono '', los controles se
detuvieron un ratito con el micrófono (no les
cerraba demasiado) pero finalmente me autorizaron,
ascensor mediante llegué al segundo piso y luego
de dos controles mas (sin revisar el bolso) llegué
a mi pupitre, conecté el teléfono en la línea
que Arikawa me había indicado el día anterior e
hice una prueba, el micrófono andaba, también
los auriculares y el retorno funcionaban, ahora
era cuestión de esperar el llamado desde los
estudios centrales de la radio, si mal no
recuerdo, a las 18 establecimos el primer
contacto, en estudios estaban Jorge Legaria,
Rafael Origlia y Matías Legaria haciendo la
previa, Leo Riehme a cargo de la parte técnica,
pudimos hablar con tranquilidad porque en el
sector de prensa escrita no había casi nadie aún,
cuando faltaban pocos minutos para la hora 19
comenzamos de manera efectiva la transmisión, en
ese momento estaba rodeado de colegas que miraban
todo lo que ocurría en el campo de juego (la
ceremonia previa fue bellísima), yo hablaba de
manera normal pero cuando iba a comenzar el
partido respiré hondo, me encomendé a Dios y
arranqué con un relato distinto, con un ritmo
diferente y atrapado por el pánico - no por las
consecuencias sino por la posibilidad de que se
aborte la transmisión - en los primeros minutos
vinieron los goles y mis vecinos de sector no
entendían absolutamente nada, sobre todo los
japoneses - me miraban como diciendo ''que le
pasa a éste tarado''. Así transcurrieron los 90'
con el sobresalto del entretiempo cuando se
interrumpió la comunicación pero solo fue un
susto, pudimos restablecerla y continuar hasta el
final. El final vino con emoción y lágrimas, no
solo por el objetivo cumplido sino además por
todo lo que habíamos dejado detrás, lo que hoy
cuento es una parte muy pequeña. En el mundo de
la globalización, con un fútbol absolutamente
atrapado por el negocio y en un tiempo en que los
grandes medios de comunicación acaparan todo y
los pequeños casi no tenemos posibilidades, las
lágrimas estuvieron emparentadas con la
satisfacción de haber podido y con la orgullosa
rebeldía de no resignarnos '' al no se puede''
Resulta imprescindible decir gracias a todos los
que nos acompañaron, de una u otra forma, las
emisoras que tomaron nuestro trabajo: F.M.
Proyección de Galarza, F.M.Centro de Basavilbaso,
F.M.Latidos de Larroque y Multimedios de
Gualeguaychú, a los colegas de El Observador, El
Diario, Análisis, Estela Gigena de Radio
Nacional, al programa Fusiones de C.V.U.,
Comunicar, El Deportivo de Cristal, a empresas e
instituciones que publicitaron en la transmisión,
a la increíble Laura Costa (Prensa deBoca) a los
oyentes que sintonizaron la '' transmi''por
simple curiosidad o porque les agrada nuestro
estilo, tal vez el mayor halago lo tuvimos al
regreso cuando pudimos comprobar que una enorme
audiencia nos había acompañado. Siempre tuvimos
presente a Urdinarrain , a Entre Ríos y muchísima
gente en el país hoy sabe que una radio de ésta
ciudad, de ésta provincia, fue una de las cuatro
radios del país que transmitió el partido. Los
otros días un amigo me preguntó ¿ y ahora qué
? la respuesta es tan simple como sincera,
tenemos que seguir, nuestro trabajo es informar,
comunicar, es ponerle el micrófono a los que no
lo tienen, cubrir los eventos trascendentales
pero también los que no parecen serlo tanto.
Estuve en Tokio porque el destino así lo quiso
pero la primera persona debo llevarla a la
primera del plural y el nosotros involucra no
solo a la gente de Radio Cristal sino a muchísima
personas, del otro lado del mundo, en la mas
absoluta soledad, sentí siempre que estaba muy
bien acompañado. Gracias otra vez y el deseo de
unas lindas fiestas para todos.